My very first travel app

The nine weeks of the web development training at Ironhack Berlin are gone! I had a great time and I will miss my teachers and colleagues, as well as enjoying life at the German capital.

Web development teachers and students

To finish my training I had to present a final project and decided to develop a travel app. I have been working many years in the Tourism / Travel industry and wanted to develop a website using well-know API (Application Programming Interface).

So I developed a website called “myTravelApp” in 2 iterations. The website is a full-stack responsive application developed using JavaScript. You can access the code in my GitHub repository: https://github.com/amerzbach/myTravelAppReact

You can test the app accessing to: https://mytravelapp-react.herokuapp.com/

User story

myTravelApp” allows you to search for flights, hotels and activities in any destination worldwide in a simple way.

Also from the homepage you can search in a combined way for all 3 products.

Based on a tabbed interface you can access to:

  • Flights information including total duration, number of stops, airline and flight number, arrival and departure times
  • Hotel description, photos and location
  • Activities description
Flights search implemented using Lufthansa Open API
Hotel Information provided by Hotelbeds APItude
Combined search of Flights + Hotels + Activities

Front-End

In the first iteration was developed using Handlebarsjs while for the second version presented I re-designed it using the popular React library. In both cases, I used also Bootstrap and CSS. In the beginning, React was a bit hard to understand, but after the learning process, I started to love it.

Back-End

For the back-end part, I used NodeJS, Express and a MongoDB database. To access the APIs I used Axios library.

One of my main objectives was learning to use well-known APIs, the ones I use are:

The most interesting part here was to setup a multi-layer API calls from the front-end to the back-end and from there to the API Provider. I had to do it this way because the APIs required authentication and this is only to be set up securely from the back-end.
Moreover, for the combined search of Flights + Hotels + Activities, I learned how to parallelize 4 API calls at the same time to improve performance.

Tools

During the Ironhack training and the project I learned also to use:

  • Microsoft Visual Studio Code
  • GitHub as the code repository
  • MongoDB Compass
  • Postman to simulate API calls
  • Heroku as the hosting platform
Using Microsoft Visual Studio Code to code

Lessons learned

  1. React is much better for front-end development compared to other alternatives​
  2. Is important to read the API documentation​, however, could not be easy to understand for beginners like me.
  3. API authentication is the first step to use the API​
  4. API Authentication – requires API Calls from the back to store authentication keys​
  5. Each API use its authentication method, for example: Lufthansa Open API uses Token-based auth​entication and Hotelbeds APITUDE: SHA-256 Encryption​
  6. As I used non-productive test API – not always stable – Plan alternatives for your app demo in case your API does not work or perform well.

Blanca Patagonia Hostería Boutique

Una excelente opción para alojarse en El Calafate es Blanca Patagonia Hostería Boutique, un hotel pequeño y de pocas habitaciones pero con grandes vistas al lago Argentino.

Y precisamente son las vistas lo que más atrae de este encantador establecimiento. Puedes quedarte embobado durante horas admirando el paisaje.

Para comenzar el día disfrutamos de un desayuno delicioso – también con vistas – aunque se sirva sólo hasta las 9:30 porque la mayoría de las excursiones y actividades empiezan bastante pronto.

Y, precisamente, desde el mismo hotel, nos pueden organizar gran cantidad de actividades como las visitas al glaciar Perito Moreno, trekking, cabalgatas, cruceros por el lago, etc

El hotel se encuentra a 10-15min caminando del centro de Calafate y a unos 15 minutos en coche del aeropuerto.

Hotel Panamericano – Buenos Aires

Una buena alternativa para hospedarse en la capital Argentina es el hotel Panamericano. El hotel se encuentra en la Avenida 9 de julio a escaso metros del Obelisco, frente al teatro Colón y cerca del Palacio de Justicia.

El hotel también se encuentra a pocos minutos caminando de las principales atracciones y monumentos turísticos de Buenos Aires como la Recoleta, la Plaza de Mayo con la Casa Rosada.

Precisamente es su ubicación que hace de este hotel el lugar ideal para visitar y conocer Buenos Aires. Además hay que destacar las increíbles vistas de su mirador en el piso 23. En este piso se encuentra el Nivel 23 Club & Spa, con un gimnasio y piscina cubierta únicos gracias a las vistas del centro de la capital porteña y que hará las delicias a la hora de realizar ejercicio o relajarse en el Spa.

La decoración de las habitaciones del hotel Panamericano es clásica pero funcional.

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Descubriendo Argentina – Iguazú

La región de las cataratas de Iguazú se encuentra rodeada por las fronteras de 3 países: Argentina, Brasil y Paraguay.

Nosotros llegamos al aeropuerto de Puerto Iguazú (IATA IGR) entrada la medianoche en un vuelo proveniente de Aeroparque – Buenos Aires.

Iguazú también tiene un aeropuerto en el lado brasileño (Foç do Iguaçu – IGU).

Como llegamos bien entrada la noche nos desplazamos en taxi directamente a nuestro hotel – Selvaje Lodge – aprox, unos 20 minutos del aeropuerto, sin mayores problemas. Pese a la oscuridad del entorno selvático durante nuestro recorrido desde el aeropuerto, nada más llegar al hotel, todo hacía presagiar que pasaríamos unos días excelentes rodeados de naturaleza.

Nuestro taxista nos recomendó visitar las cataratas por los dos lados – brasileño y argentino por lo que ya acordamos con él que nos llevara al día siguiente por el lado carioca. Acordamos que nos viniera a buscar al mediodía para tener tiempo de descansar.

Cataratas – Lado Brasileño

Después de un excelente desayuno y refrescarnos tranquilamente en la piscina nuestro taxista vino a recogernos al hotel.

Es importante no olvidar el pasaporte para cruzar la frontera y también:

  • Protector solar
  • Agua – aunque podremos comprarla en el parque – para combatir el calor y la humedad
  • Repelente para mosquitos – por suerte no sufrimos sus picaduras
  • Ropa cómoda y – si es posible – una muda porque es muy probable que nos mojemos en el recorrido

Antes de entrar en el parque decidimos ver las cataratas desde el aire, contratando una excursión en helicóptero con Helisul.

Después del viaje en helicóptero y comer unas empanadas argentinas en un puesto callejero entramos en el parque. En la entrada del parque se toma un bus hasta las cataratas.

El recorrido caminando por el lado brasileño comienza cerca del hotel Belmond Das Cataratas. Es un recorrido a través de un camino y escaleras bastante fácil, de hecho había muchas personas mayores que lo realizaban sin problemas. Quizás lo más complicado sea soportar el calor y la humedad del lugar sobre todo durante los meses de mayo calor. En nuestro caso – finales de noviembre – todavía era bastante soportable. A lo largo de todo el recorrido se puede disfrutar de las vistas a las cataratas donde las fotos y los selfies son casi de obligado cumplimiento. La vista de las cataratas es sorprendente y es una de las imágenes que uno recuerda durante toda la vida.

Una vez finalizada la visita al lado brasileño nuestro taxi vino a recogernos para llevarnos al hotel. Teníamos organizada una caminata a las 18h de una hora por el bosque que rodea el hotel con Iguazu Bike Tours.

Acabamos el día disfrutando de nuevo de la piscina y unas tapas con champán en medio de la selva que rodeaba nuestro hotel.

Cataratas – Lado Argentino

Nuestro segundo día en Iguazú ya lo teníamos organizado previamente al reservar una excursión por el lado Argentino a través de GetYourGuide.com. A diferencia del primer día, era una excursión en un grupo mucho mayor, con personas de diversas nacionalidades y un guía local. Nos vinieron a buscar con un microbús y después de una parada nos subimos a un bus más grande.

Llegamos a la entrada del parque y en este caso el traslado a las cataratas se realiza con un trenecito. Como en el lado brasileño, al lado de las cataratas se construyó un hotel que recientemente se ha reformado: el Meliá Iguazú

Nada más llegar con el tren nos dirigimos caminando a las plataformas que te llevan a la “Garganta del Diablo”, con una caída de 80 metros y  unas vistas espectaculares a las cataratas.

Después de la visita a pie hicimos otra con una lancha donde te llevan por el río Iguazú hasta rozar las cataratas y es allí donde uno se moja de verdad, pero es una gran experiencia sentir y ver cómo cae el agua también desde abajo. Toda la ropa y cámaras de fotos puedes guardarlas en unas bolsas impermeables que te dan para la excursión. Después de la excursión conviene ponerse ropa seca.

La excursión finalizó con otra visita a las plataformas de las cataratas por otros senderos donde se pueden hacer fotos espectaculares.

Por la tarde, una vez regresamos al hotel, decidimos hacer una excursión en mountain-bike por la selva de nuevo con Iguazu Bike Tours

Tercer día – Relax

El último día en Iguazú decidimos tomárnoslo de relax aprovechando la piscina selvática del hotel. Por la tarde bajamos a Puerto Iguazú, concretamente a la “Feirinha” donde se venden productos típicos y se puede cenar en diversos puestos de comida, especialmente recomendable es la “picahna” y es que la mayoría de clientes son brasileños.

Descubriendo Argentina – 24 horas en Buenos Aires

La primera escala de nuestro viaje por Argentina comenzó, como no podría ser de otra forma, por la capital federal, Buenos Aires. Fue una visita muy corta debido a la reunión del G20 que se iba a celebrar en la misma ciudad, algo que nos enteramos nada más llegar. Así que gracias a Donald Trump y Putin, entre otros, pasamos únicamente 24 horas en Buenos Aires y huimos a Iguazú por miedo a quedarnos enjaulados con las medidas de seguridad del evento.

Llegamos cansados haciendo varias escalas – Zurich – Sao Paulo – Buenos Aires – por lo que recomiendo conseguir vuelos lo más directos posibles.

Buenos Aires tiene dos aeropuertos principales – Ezeiza (o Ministro Pistarini) (código IATA EZE) es donde llegan la mayoría de vuelos internacionales, está aproximadamente a una hora del centro de la ciudad. Por el contrario el Aeroparque – Jorge Newbery (código IATA AEP) está a tan sólo veinte minutos del centro, está destinado principalmente a vuelos nacionales aunque también algunos internacionales a Brasil, Chile y Paraguay. Llama la atención poder ver tan de cerca el Río de la Plata desde Aeroparque.

Argentina es un país muy centralizado (atención al dicho “Dios está en todas partes, pero atiende en Buenos Aires”) y también sucede con las conexiones aéreas. Por suerte, además de Aerolíneas Argentinas y LATAM están surgiendo nuevas compañías aéreas low cost como Gol, Flybondi o Norwegian.

Llegamos un martes por la tarde y desde el aeropuerto de Ezeiza tomamos un taxi (45min gracias al tráfico fluido) que nos dejó en el hotel Claridge – Calle Tucumán 535. El Claridge es un hotel histórico de cinco estrellas muy bien ubicado pero que necesitaría una buena reforma. Años atrás en el hotel se hospedaron personalidades de todo el mundo.

A pesar del cansancio decidimos recorrer las calles que rodeaban a nuestro hotel porque el centro de Buenos Aires se queda rápidamente vacío cuando cierran los comercios, desgraciadamente por falta de seguridad. Muchas de las calles son semi-peatonales y podemos mezclarnos entre los porteños. Mis primeras sensaciones fueron de encontrarme en cualquier ciudad europea como Madrid, Lisboa o Barcelona, algo que me sorprendió estando lejos de casa.

Buenos Aires tiene una arquitectura bellísima. Algunos edificios del centro necesitan una reforma, aunque aportan un aire romántico y nostálgico de lo que fue uno de los países más ricos y granero del mundo. Más adelante comentaré la obsesión porteña de parecerse a París.

Tomamos un taxi que nos dejó en la plaza Dorrego – barrio de San Telmo – para cenar en un restaurante asiático – Saigon Noodle Bar – muy bueno – la carne la dejábamos para otro día. Regresamos pronto al hotel a descansar ya que teníamos un tour contratado a la mañana siguiente.

Después de madrugar más de lo habitual para estar de vacaciones y tomar un buen desayuno en el hotel Claridge, nos vinieron a recoger para un tour de cuatro horas en mini-bus con varias paradas.

Casa Rosada y Plaza de Mayo

La primera parada, como no podría ser de otra forma, fue en la plaza de Mayo, con la Casa Rosada al frente. En la misma plaza donde se fundó la ciudad de Buenos Aires en 1580 encontramos la Catedral Metropolitana – que no parece una iglesia – y el único edificio de estilo colonial que pudimos ver en todo Buenos Aires – El Cabildo. El motivo de esta escasez de edificios coloniales va relacionada con la obsesión porteña de finales de los siglos XIX y principios del XX por parecerse a París. Todo lo colonial se consideraba obsoleto.

De nuevo atravesamos en bus el barrio de San Telmo y, pasamos por el Almacén “Don Manolo” – quienes hayan leído las tiras de Mafalda saben de lo que hablo – porque según Quino – San Telmo es el barrio de Mafalda, Manolito, Susanita, Felipe y el resto de la pandilla. Me sorprendí a mi mismo por la emoción y alegría que sentí ver el almacén del padre español de Manolito, que tanto me hizo disfrutar de pequeño.

La guía nos contó que San Telmo había sido un barrio aristocrático y acomodado hasta que las familias más pudientes, huyendo de una epidemia de fiebre amarilla en 1871, trasladaron sus residencias a los barrios de Recoleta y Palermo. Las espaciosas casas que dejaron en San Telmo las familias adineradas se dividieron para acoger a grandes cantidades de emigrantes que llegaban a la ciudad, principalmente italianos y españoles, convirtiendo San Telmo en un barrio popular.

La Boca y calle Caminito

La segunda parada fue en el barrio de la Boca, famoso por el equipo de fútbol del Boca Juniors y su estadio “La bombonera” y sus casas de colores, especialmente en la calle Caminito.

El barrio de la Boca acogió el primer puerto de Buenos Aires – y es que la capital argentina es una ciudad portuaria – cuyos habitantes utilizaban los materiales utilizados para arreglar y pintar los barcos para construir y colorear sus casas.

Puerto Madero y la Recoleta

Dejamos la zona sur de la ciudad atravesando la zona más moderna y acomodada de Puerto Madero con numerosos rascacielos.

Del barrio acomodado de Puerto Madero pasamos a otro barrio acomodado pero más clásico y aristocrático: La Recoleta, con numerosas embajadas y villas de lujo. La última parada del tour guiado fue en el cementerio de La Recoleta, impresionante por la monumentalidad de sus tumbas y por las personalidades allí enterradas como “Evita” Perón en el mausoleo de la familia Duarte.

Avenida 9 de Julio y Teatro Colón

Aprovechamos que, tras nuestro tour guiado, nos dejan en la bulliciosa Avenida 9 de Julio. En el centro de la avenida nos encontramos con el famoso Obelisco donde los porteños se juntan para celebraciones o también para protestar. Presumen que se trata de la avenida más ancha de Sudamérica, pero no es cierto, en Brasil tienen una más ancha.

La visita guiada por el interior del teatro Colón vale la pena. Es muy interesante descubrir los secretos de este edificio. Precisamente mientras lo visitábamos estaban ensayando el espectáculo que verían los lideres del G20.

Por la tarde, nos despedimos de Buenos Aires tomando un taxi rumbo a Aeroparque para tomar un vuelo de Norwegian (qué extraño se hace ver esta aerolínea aquí) hacia Iguazú, mientras que la capital quedaba enjaulada para recibir a los líderes mundiales del G20. De camino a Aeroparque sorprende desde la autovía la visión del asentamiento Villa 31 comparada con el lujo y modernidad de los rascacielos de Puerto Madero.

Hotel Selvaje Lodge Iguazú

Descubrimos este hotel ubicado en Puerto Iguazú – provincia de Misiones – Argentina – huyendo de la reunión del G20 y acabar enjaulados en Buenos Aires. No teníamos planificado visitar las cataratas de Iguazú, pero gracias a Donald Trump y Putin nos encontramos con esta joya de hotel.

Este hotel boutique – de tan sólo 12 habitaciones – se ha abierto recientemente y nos encontramos como reyes hospedándonos aquí. Todo es bonito, perfecto y de calidad. Es un establecimiento totalmente recomendable especial para parejas buscando tranquilidad y relax. El hotel es tan nuevo que todavía no tiene web propia, pero lo encontraréis en booking.com como Selvaje Lodge Iguazú. Pertenece al grupo Tandem Hoteles

El hotel se encuentra muy bien integrado dentro del entorno selvático y uno tiene la impresión de sentirse en la jungla tropical pero rodeado de lujo, buen gusto y muy buen servicio. El personal es muy amable y nos sentimos realmente mimados. La calidad de la comida – tanto el desayuno como la cena – excelentes – nada que envidiar a otros hoteles o restaurantes de primera. Disfrutamos del risotto de hongos. Para picar probad las aceitunas y el queso local.

La zona se conoce como las 600 hectáreas, donde 300 se ha destinado al uso turístico permitiendo la construcción de hoteles y en las otras 300 hectáreas conviven en paz tribus locales de origen guaraní.

Este pequeño paraíso se encuentra a unos 20 minutos en coche de los parques de las cataratas de Iguazú, tanto por el lado brasileño como por el lado argentino. Desde el hotel nos pueden gestionar visitas a los parques y paseos guiados caminando y en mountain-bike por el bosque que rodea al hotel en colaboración con iguazubiketours.com.ar

Recepción y lobby del hotel
Todo son comodidades en este hotel lleno de luz
Piscina
Solarium en la jungla
Los pasadizos para llegar a las habitaciones
La habitación muy cómoda, elegante y funcional
Un desayuno delicioso para comenzar con fuerza
Un aperitivo antes de cenar en Selvaje Lodge

Descubriendo Thailandia – Krabi

Cruzando Thailandia en avión

Tomamos un vuelo directo desde Chiang Mai cruzando Thailandia de Norte a Sur hasta Krabi. Esta fue nuestra última etapa de un circuito “típico” por Thailandia.

Lo bueno de Thailandia es que si no dispones de mucho tiempo puedes desplazarte rápidamente en avión de un lugar a otro.

A Krabi también llegamos de noche después de ver una hermosa puesta de sol desde el avión.

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En Krabi nos alojamos en hotel Centara Anda Dhevi, muy bien ubicado y cómodo y a pocos metros de la playa de Ao Nang – bastante turística. Al llegar de noche a un lugar me conozco me siento un poco desorientado y es a la mañana siguiente que comienzo a ubicarme.

A pesar de la desorientación salimos a cenar a una marisquería junto al mar y cercana al hotel, muy recomendable aunque fuera para turistas: The Beach Seafood & Grill

El paraíso … saturado de turistas

Desde el mismo hotel ya reservamos una excursión en lancha rápida a las islas Phi phi para el día siguiente. Y así comenzó nuestra experiencia con la masificación turística – y eso que no estábamos todavía en temporada alta: El bus nos vino a recoger a primera hora de la mañana para llevarnos al embarcadero donde unos cuantos cientos de turistas esperábamos nuestras lanchas. Una vez nos embarcamos tuvimos que regresar porque un grupo de turistas jóvenes chinos entraron en pánico por cómo se movía la lancha rápida. Después de dejar al grupo chino en tierra tuvimos que hacer otra parada en una isla de camino para dejar a otro pasajero que se encontraba indispuesto.

Después de las dos paradas no planificadas empezamos a recorrer las islas Phi phi que son un paraíso pero que la masificación turística las está destruyendo. Basta poner el google Maya Bay para ver fotos de la saturación de esta famosa playa (por la película “La Playa”) en Phi phi Lay. Con razón las autoridades thailandesas han decidido cerrar unos cuatro meses al año esta playa para que pueda recuperarse un poco.

Buenas playas alternativas a las Phi-phi

Por suerte, alquilando una barca “Long Tail Boat” desde la playa de Ao Nang en Krabi podemos llegar en pocos minutos a unas playas muy bonitas como las de Raylay y Ao Phra Nang.

Y después de dos días de playa empezó a llover y llover, con lo que aprovechamos para realizar algunas compras, disfrutar de la comida thai y prepararnos para nuestro vuelo de vuelta a casa vía Bangkok y Frankfurt.

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